martes, 18 de marzo de 2014

Tabaquismo: causas, consecuencias

 

Causas del tabaquismo

En realidad las causas de esta adicción tienen mucho que ver con las ideas preconcebidas que se han vendido desde los medios de comunicación, entre los que destacan el cine o la publicidad. Los inicios de la mayoría de fumadores suelen tener condicionantes sociales; reconocimiento, aceptación, transgresión de las prohibiciones, etc. Posteriormente pueden encontrarse otros motivos de carácter psicológico, tales como el placer que produce fumar, así como la sensación de relajación y concentración. También se le pueden atribuir ciertas propiedades terapéuticas, como antidepresivo o para calmar la ansiedad.
Estos supuestos beneficios, sin embargo, tienen un precio demasiado alto, tal y como se ha podido constatar en las graves consecuencias que produce su consumo continuado; un consumo que crea una fuerte dependencia, tanto física como psicológica y que produce el conocido síndrome de abstinencia cuando se intenta dejar de fumar, con una sintomatología que va de la ansiedad, la irritabilidad, dolor de cabeza, a un mayor apetito.





Consecuencias del tabaquismo

La incidencia del tabaco en la salud es tan amplia como grave. Uno de los riesgos más conocidos es el de padecer cáncer de pulmón. Se estima que un 90% de estos casos guardan una relación directa con el tabaco. Igualmente se le asocia con otros muchos tipos de cáncer, como el de esófogo, de faringe, de páncreas, de estómago, de hígado o de cuello uterino, asociado muchas veces con el virus del papiloma humano.
Las enfermedades del aparato circulatorio, como la hipertensión, la insuficiencia cardíaca o la aterosclerosis, también son muy comunes entre los fumadores. La nicotina es un potente vasoconstrictor; su acción provoca la disminución del grosor de las arterias y vasos coronarios, aumentando el ritmo cardiaco y, por consiguiente, la presión arterial.
El corazón es otro de los grandes damnificados, siendo mucho más frecuentes los infartos en personas fumadoras que en el resto de la población.
El aparato digestivo, con enfermedades como la úlcera o la gastritis, es otro de los órganos en peligro. La impotencia o la pérdida del deseo sexual también están asociadas al tabaquismo. La vista, los dientes o el oído están igualmente expuestos a sufrir deterioro a causa del tabaco.
La osteoporosis, la bronquitis, las enfermedades renales, la esclerosis múltiple o el enfisema pulmonar son otras enfermedades en las que el fumador está más expuesto a padecer





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